Ultimamente estoy obsesionado con los zapatos, lo malo es que no son cualquier zapatos, sino de esos que son de marcas que no llegan a Venezuela pero ni por equivocación, de esos modelos "no aptos para paises tercermundistas", y que de paso uno no puede comprarlos por internet gracias a CADIVI y su regulación excesiva de divisas.Zapatos arrechísimos que en otros lados cuentan unos cuantos dolares, si es que llegan a alguna tienda aquí, costarían una fortuna, un ojo de la cara o quizás hasta los dos. A veces me siento fatal al ver como pago tanto por unos zapatos que me pudieron costar tan poco, que con el dinero que compré un par, podía haber comprado unos cuantos pares, pero bueh, soy un pendejo que me dejo seducir con un par de zapato y los compro. Es así...Igual, sea como sea, amo los zapatos. ♥
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